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jueves, 24 de diciembre de 2020

Relato de Diciembre

La Incierta Navidad De Doña Alfonsina

Por Gilberto García Mercado


Villa Solariega es una pequeña comunidad anclada en el tiempo. Los grandes cambios que a diario se dan en el mundo la tienen sin cuidado, ajena e indiferente ante las grandes corrientes de oposición que buscan estabilizar la conducta del hombre en el planeta antes que sea demasiado tarde y nos llegue el apocalipsis. 

La tierra puede estar al borde de un cataclismo, pero en Villa Solariega los días y las noches siguen teniendo la firma y el visto bueno de un Dios Todopoderoso. El viento sigue soplando con la ingenuidad de una brisa de otoño o primavera, y cuando llueve hay una comunión solemne entre Dios, el hombre, la naturaleza y la atmósfera de una Región Celeste.   

Nada entonces parece perturbar esta existencia divina, las mismas casas y árboles, los mismos habitantes nobles y rejuvenecidos y la misma señora Alfonsina en el umbral de su vivienda, con una mansedumbre singular en el rostro, todo sigue la senda de las cosas bien ubicadas en esta tierra de cantores y novelistas para dar a la luz la puesta en escena de la mejor obra de diciembre.

Es pues la señora de ademanes de santa, en cuyo rostro prevalece la ternura y la verdad como fuente básica para vivir y ganar el cielo, es doña Alfonsina, se imagina el poeta, la que comanda esta historia fuera de serie, la que le da vida a este pedazo de terruño y que de una u otra manera equilibra el universo de fuera de Villa Solariega permitiendo que un Dios aterrador no se vaya lanza en ristre en contra de la Humanidad. Y así entonces arda Troya y ya no haya nada que hacer.  

La gran dama se embelesa contemplando su creación. Lo absurdo en este universo tan perfecto llega todos los años por diciembre para Navidad, cuando a la gran matrona le entra una tristeza tan profunda que afecta poderosamente el mundo de afuera, y es entonces cuando se tienen noticias de guerras y desastres poniendo en peligro de extinción al ser humano en el planeta.

Por lo demás, todo marcha bien y a la perfección. Siguen creciendo las flores en el jardín de doña Alfonsina, las casas continúan rebosantes de tranquilidad, los residentes siguen saludándose con una reverencia tal que, las palabras mal dichas o mal empleadas, es decir alguna maldición que trate de escabullirse en Villa Solariega, ya se encuentran bien condenadas en un cuarto de san alejo.  

Algo entonces tiene diciembre que logra ensombrecer el rostro divino de la anciana. Porque en los once meses antes de la Navidad, se la ve ocupada en los quehaceres de la casa, va de un lugar a otro de la gran mansión con el control de todo en sus manos, a final de mes como es reiterativo el joven Efraím le trae los víveres que le han de durar hasta la próxima mensualidad y le deja el dinero de su pensión, escena que se repite con una precisión y sincronía celestiales, y que vemos interrumpida con un poco de melancolía por diciembre.

La han visto reclinarse en la vieja y antigua mecedora, la han visto como tratando de esconder la pena, va hacia el baúl de los recuerdos y antes de abrirlo se toma de diez a quince minutos en la exploración del cofre, es como si sus ojos increíblemente jóvenes y bellos de un azul de cielo refulgente se esforzaran por escrutar el interior. Ella sabe esconder una lágrima furtiva deslizándose por la mejilla, se esfuerza por parecer natural, la misma sonrisa en los labios, el corazón desgarrándosele de a poquito, saca la foto del viejo Gonzalo, el padre y benefactor de Villa Solariega y las imágenes de los hombres de negro depositando el ataúd en el camposanto del pueblo le despiertan el llanto. Aquel virus que lo mató, y que alteró las noches y los días, en estas casas de mansedumbre por Navidad, han entorpecido el ciclo normal de los seres humanos.

—Soy feliz en esta tierra, pero sería perfecto si conmigo estuviera mi Gonzalo—gime tratando de ocultar el sufrimiento la señora Alfonsina.

De ese suceso han pasado muchos años, quizás siglos o milenios. La escena se repite justamente por Navidad, cuando la guardiana del terruño baje la guardia, es casi seguro que en el mundo exterior solapadamente una extraña enfermedad se abalance poco a poco contra la integridad del hombre.

Gilberto García M

Entonces la joven mujer sacará del baúl de los recuerdos, la vieja fotografía de don Gonzalo, el esposo abnegado de sus mejores días, y sofocada la pena llorará con toda libertad por el amante que ya no está. No sabremos, en ese lapso de tiempo, qué ocurra en el mundo de afuera, antes de que la mujer de nuestra historia vuelva a ser la misma dama elegante y feliz, de aquellos días en que Villa Solariega aún no estaba anclada en el tiempo. Y el sacrificio poco importaba para vigilar y proteger los senderos por donde transcurrían los hombres fieles y de conducta bondadosa todo el tiempo, en procura de enamorar una mujer que fuera su compañera toda la vida.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

               

 

lunes, 21 de diciembre de 2020

Evocando a Diciembre

 EL PINTOR DE LA NAVIDAD

Por Gilberto García Mercado


Aurora siempre estaba sentada a la vera del camino en compañía de sus dos inseparables amigas. Por vivir a la entrada del pueblo, una región campestre apartada de los afanes de la modernidad y de un progreso y desarrollo que todo lo transforma, las tres chicas se reunían por las tardes, con una puntualidad religiosa, sin saber el interlocutor, qué extraña energía las arrastraba hasta debajo del rugoso y centenario árbol de almendra, a hablar de los asuntos del mundo que pudieran entender Aurora, Margot y Camila.

Por esos años, Xavier era un chico cuyos padres se trasladaron hasta Bello Horizonte a cubrir las vacantes de profesores coincidencialmente en la escuela donde estudiaban las tres jóvenes de nuestra historia, y como es de suponer, al muchacho le llamó la atención la singular conducta asumida por el trio, a la misma hora de siempre, y como si lo que ocurriera a su alrededor nada importara, con el rostro un tanto ausente, y la alienación del espíritu atrapado en medio de una realidad a la vera del camino.

—Padre, ¿te has fijado en las chicas que por las tardes se reúnen debajo del almendro? —preguntó Xavier un tanto intrigado—Sus rostros adoptan un aire extraviado, como si el alma no estuviera en sus cuerpos.

El profesor Morales miró a Xavier satisfecho de que el muchacho por fin se diera cuenta de lo que existía más allá de sus ojos. Desde hacía años que el viejo maestro venía advirtiendo en el último de sus hijos, una rara y singular indiferencia para con lo que lo rodeara que por un momento creyó que Xavier se estaba idiotizando. «No quiero que el último de mis hijos sea un imbécil», se dijo asustado.

—No sé de qué me hablas, hijo—manifestó un poco preocupado—No obstante, lo puedo averiguar. Por algo soy uno de los profesores de Bello Horizonte.

Xavier no estaría tranquilo hasta que su padre le contara la historia de lo que ocurría con las chicas. Una tarde mientras exploraba el territorio con sus amigos nuevos, decidió abordar el trio de las ausentes, pero la negativa tajante de sus compañeros a hacerlo, más le preocupó.

—Ellas están así por la Navidad—dijo uno de sus amigos—Por el Pintor de la Navidad.

Trató de que le explicaran, pero sus amigos no conseguían hacerle entender aquella historia de navidad. Tendría que esperar al viejo Morales, soportar sus ínfulas de docente aún anclado en la Vieja Escuela en plena era de facebook y Twitter.

El resto de la tarde se le hizo eterna. Sus ojos no se apartaban del camino angosto y serpenteante. En la memoria veía a las hermosas chicas, con el rostro apagado, embelesadas en unos recuerdos que las enajenaban. Nada existía a su alrededor, flotaban por encima de todo el territorio de Bello Horizonte. Por fin en la distancia asomó el viejo Renault de su padre. La verdad venía con rostro de profesor prepotente anclado aún en la Vieja Escuela.

Dejó que el viejo se deshiciera de los últimos rescoldos y resabios de su trabajo. Se fue a la cocina y esperó que su madre preparara el café de las seis en punto, mientras el profesor Morales abría el grifo y se duchaba el alma de las reflexiones, (el soportar las impertinencias y las groserías de los alumnos de Bello Horizonte). Entonces cuando su madre lo requirió con el café para el viejo maestro, Xavier se dirigió con paso firme y seguro hacia la sala, en donde su progenitor ya lo esperaba con la respuesta que lo estaba atormentando desde hacía días.

Pero al ver que el viejo se tomaba el café y no parecía contar nada sobre el tema, Xavier depositó sus ojos increíblemente jóvenes en el rostro surcado por las arrugas de los años en el profesor Morales, quien, perdido en las delicias del café, pareció aterrizar, y dijo:

—¿Y a ti qué te pasa, hijo?

—¿Será posible que ya no te acuerdes? —indagó disgustado Xavier.

—Ah, sí tienes razón. Ven, vamos a mi despacho. Resulta un tanto insólito y muy singular estas narraciones y cosas que se dan por estos pueblos, ya te cuento….

Así supo Xavier el motivo de por qué Aurora y sus dos inseparables amigas acudían todas las tardes debajo de aquel enorme árbol de almendra. Se trataba de un joven pintor, quien tres navidades atrás se había presentado en el pueblo con el propósito de enseñar en los muchachos los secretos de su arte que lo había llevado a ciudades como Paris, Londres, New York, y otras, a exponer sus cuadros en una cosmogonía maravillosa en donde todos los que observaban sus oleos de Navidad se perdían sin remedio en el laberinto hermoso de sus cuadros. Además, el joven era tan apuesto y de una dulzura tal que enamoraba a cualquier muchacha que se le acercara.

—Es decir, ¿qué la Navidad de los cuadros las enloquecía? —inquirió Xavier.

—Algo por el estilo…—agregó el profesor Morales.

—¿Y qué pasó con el pintor?

—Es lo extraño. Así como vino se fue. Esas pobres chicas fueron las más dedicadas y fieles seguidoras de la efímera escuela que instauró el joven pintor.

Gilberto Garcia M

Al día siguiente, Xavier se acercó por donde era costumbre hallar a Aurora, Margot y Camila, extraviadas en la brevedad de la tarde, pero las jóvenes no estaban allí.

—¿Qué Habrá pasado? —se preguntó.

De allí escapó como pudo al ver el cuadro, en el que las tres chicas figuraban pintadas perdidamente ausentes, colgando de una de las ramas del almendro. Fue entonces cuando algo en Xavier viajando por su torrente sanguíneo y golpeando en su cerebro le planteó la pregunta: «¿Acaso soy yo el pintor de Navidad?».

Al llegar a casa al viejo Morales le extrañó que la indumentaria de Xavier estuviera salpicada de pintura, y al hombro llevara una mochila cargada con pinceles y viejos lienzos, como de alguien que viene de recibir una clase de arte. 

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martes, 8 de diciembre de 2020

Hojas Extraviadas

El Anciano Detrás Del Cristal


Por Gilberto García Mercado

 

Habíamos pasado por allí y, no nos habíamos dado cuenta. Era un camino con árboles frondosos a ambos lados de la vía. En lo alto los pájaros cantaban en concierto. Y se podía escuchar la letanía de las aves recibiendo a la primavera. Habíamos pasado por allí y, no nos habíamos dado cuenta. Si uno pasaba de día, sentía la bulla de los pájaros. Era como si en aquellos momentos—cuando con la libreta en la mano derecha, pasábamos por allí—estuviéramos profanando el lugar. Pero lo que sí daba miedo, era la sensación de que alguien seguía nuestros pasos. Mirábamos hacia atrás y, no veíamos nada. Sólo el viento parecía habitar la tierra de los pájaros.

Yo evocaría—muchos años después—a Bello Horizonte atropellado por el progreso. Sentiría la nostalgia de quienes se alejan de su tierra, para nunca más regresar. Volvería, con la fuerza de los recuerdos, a asistir al colegio de mi infancia. Y, entusiasmado, con la música del Binomio de Oro y una cerveza, a recordar viejos tiempos. Ahí estaba yo en el cine del recuerdo.

Cuando estudiaba por las tardes, ya de regreso, desechaba el camino de los pájaros. Si recorría el lugar a la una, cuando iba para el colegio, era porque iba atrasado. Entonces el sendero era un atajo que me permitía estar en la escuela, en el menor tiempo posible. Nunca marchaba por el camino al anochecer...

Eran dos kilómetros, los que había que recorrer. En verano sólo se temía a las vacas hurañas, que, aprovechando la frondosidad de los árboles, merodeaban por el lugar. También las avispas, cuando los caballos derrumbaban por casualidad los panales, eran las enemigas de quienes se adentraban por aquel atajo que hoy ocupa un lugar especial en mis recuerdos.

A veces las parejas de enamorados, se internaban por entre aquellos cinco kilómetros de vegetación. Y desafiaban al viento fantasma que se entretenía moviendo las hojas de caña de azúcar, como si se tratase de una especie de Goliat invisible. 

En vísperas del ingreso al bachillerato—en el único colegio de secundaría que existía en Bello Horizonte—un grupo de alumnos, de los más osados, decidimos explorar el lugar.

Habíamos pasado por allí y, no nos habíamos dado cuenta.

La casona era antigua. Sus puertas permanecían cerradas con pesados y herméticos candados. El sucio y la telaraña afeaban el entorno. Y el abandono y la negligencia estaban retratados por todas partes. Al principio, sentíamos la mirada sobre la espalda. Queríamos violentar la puerta y, descubrir al dueño de aquella mirada. Pero el viento con su ulular entre las cañas de azúcar, nos detenía. Para finales de año—en los exámenes— decidimos conocer al dueño de aquella misteriosa mirada. 

Violentamos la puerta, abrimos la ventana para que entrara la luz. Y vimos el esqueleto en el suelo con visibles muestras de sufrimiento y agonía, (comprobaríamos más tarde que fue inválido y sordomudo y, que había tratado infructuosamente de abrir la pesada y hermética puerta sin conseguirlo). 

¿Qué había pasado allí? ¿Qué pasiones y borrascas se suscitaron en aquella casa?

Habíamos pasado por allí y, no nos habíamos dado cuenta…  
Imagen de wagrati_photo en Pixabay 



(Ultima Entrega)

La Huella Socio Educativa De Los Zapata Olivella 

 

Por Carlos Manuel Zapata Carrascal 

 

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Manuel Zapata Olivella
En buena hora, cuando es cada vez más frecuente la perdida de papel protagónico social de los educadores, al igual que la creciente desconexión entre Escuela, Comunidades y transformación social, tratar de retomar el legado socio educativo de los Zapata Olivella, para darle consistencia al precario Movimiento Pedagógico y de paso, introducir alguna alternativa de solución en los lamentables bajos índice de lectura y escritura que se registran en el Magisterio, es una tarea que se pone al orden del día.
 

En estos días en que la Escuela urge fortalecer la comprensión lectora y el conocimiento de la Historia, más allá de la superficialidad hasta dónde llega la denominada ¿Lectura Crítica?, sería de gran ayuda que los docentes al menos traten de conectar las áreas de Lengua Castellana y Ciencias Sociales, teniendo como pretextos, Tierra Mojada, Chambacú Corral de Negros, En Chimá Nace Un Santo, El Fusilamiento Del Diablo, Quien Dio El Fusil a Oswald, entre otras obras del Ekobio mayor.

El propósito es el de proporcionar herramientas conceptuales a los estudiantes que les permitan mejorar habilidades de pensamiento, en la posibilidad de hacer realidad la propuesta gubernamental de «acercarlos como científicos sociales al mundo de la vida».                                  

A mi modo de ver, productos narrativos de Manuel Zapata Olivella como los anteriores u otros tipos de Ensayo, pueden ser medios para afinar las evasivas lecturas Inferencial e Intertextual, considerando que la Interpretación, Argumentación y Proposición, asociadas con aquellos niveles de comprensión lectora, en la práctica no se ejercitan conectadas a textos escritos, sino colocando el pensamiento en conexión directa y crítica con el entorno del cual la conciencia toma sus insumos para cualificarse.   

En otras palabras, debería tratarse de colocar en contexto las realidades socio-económicas y políticas de aquellos textos literarios, al igual que otros escritos con los cuales en Pruebas de lápiz y papel, se simula vanamente «Hacer Lectura Crítica», cuando en realidad, al no poner en contacto el Pensamiento con sus objetos externos de conocimiento, se está desvirtuando el verdadero sentido de la Lectura, puesto que en el fondo no se lee el libro de la vida, ya sea en las diversas formas en que el pasado es vertido y pensado en textos escritos y/o en las complejas tramas de eventos en los cuales estamos inmersos. 

No estoy muy seguro si la narrativa de la autoría de Manuel Zapata Olivella cabe en el género de la Novela Histórica, pero mi experiencia lectora con este autor, especialmente cuando cursé los estudios secundarios, lograron generar más ganas de leer textos asociados con la Historia colombiana, para ir tras acontecimientos y procesos que la enseñanza de los docentes no permitían comprender. 

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Delia Zapata Olivella

Casado con Zoila Villalobos, la primera de sus cuatro compañeras maritales, fue padre de Helí, Hebe, Ibis, Iris e Isis. También, producto de otra relación conyugal nació Edelmira Zapata, hija de Cuya. De una tercera relación, son hijos Antonio María y Neftalí Zapata González. Igualmente, se reconocieron como hijos a Irún, Eric y Dalí Zapata Payares. 

En el nombre de algunos de los nombrados, se identifican los fundamentos políticos y filosóficos tanto del Padre Antonio María Zapata Vásquez, como de las influencias ideológicas que el progenitor trasladó a sus hijos. 

En efecto, Ibis, es el título de una de las Obras de José María Vargas Vila, librepensador radical y anticlerical colombiano muy conocido por sus escritos en contra del poder Conservador y la Iglesia Católica.

La universidad suspendió sus funciones hacia finales del 1.960, como consecuencia de la decepción de su promotor, producto de un robo en el cual perdió titulos valores, situación que le llevó a decir que, «si no tenía con que educar a sus hijos, tampoco podía encargarse de la educación de otros».

La pérdida de estos títulos, está asociada con la posibilidad de que el hurto fuese organizado y ejecutado por los deudores y contradictores políticos, cuestión que condujo a Antonio María Zapata Olivella a idear una estrategia para recuperarlos.

Para asegurar la confianza en la actividad como prestamista y poder recuperar los documentos que en garantía entregaban sus clientes, comenzó a difundir la idea que la maleta hurtada, en donde guardaba los pagarés y listados de sus deudores, tenía un doble fondo en donde se encontraban los registros contables correspondientes, por lo cual no tenía ningún piso el rumor según el cual había quedado sin soportes para reembolsarse los dineros prestados.

Esa estrategia estuvo a punto de darle resultado, puesto que la valija fue encontrada en el área rural cercana a la cabecera municipal de San Bernardo del Viento, en las inmediaciones de Montero, mandando a informar que, al haber recuperado los nombres, letras y montos de las deudas, podía seguir con el negocio, reanudando infructuosamente los cobros, como quiera que quienes eran requeridos por sus deudas, argumentaban la demencia del Maestro con el fin de eludir los pagos.

Esta ingratitud, le condujo a una crisis emocional que termino por desmotivarle y suspender la exitosa experiencia educativa que había instalado en esta región.

Sobre la condición psicológica de Antonio María Zapata Olivella, Manuel en Levántate Mulato, dice que: «Su complexión enfermiza y su mente soñadora se adaptó sin resistencia al medio rural. Desde pequeño descubrió la parcela que le estaba reservada en la vida: el delirio…Los libros, como al ingenioso Don Quijote, lo enloquecieron».

A. Zapata, Padre de los Zapata

Antes de ser Maestro, Antonio María Zapata Olivella, fue auditor del municipio, cuando San Bernardo del Viento tuvo bajo su administración territorial a Moñitos y Puerto Escondido. 

Después de su experiencia educativa y antes de viajar a Cartagena a reunirse con sus familiares, se dedicó a la venta de Gasolina en un terreno diagonal a la Casa de la Familia Behaine.

Antonio María Zapata Olivella nació el 16 de abril de 1908, siendo el segundo hijo de esa familia y falleció en Cartagena el 20 de noviembre de 1975. 

Después de salir de San Bernardo del Viento, la última y solitaria (rasgo común en los Zapata Olivella) etapa de su vida, transcurrió en la ciudad Heroica, en un lote que ocupó Sin Permiso al frente de la Clínica Blas de Leso, en donde con ayuda de sus hermanos y vecinos, se hizo a un precario rancho en donde dejó de existir.

«Me tocó visitarlo», sigue diciendo Manuel en Levántate Mulato, pocos años ante de su muerte. «Le invité a Bogotá. Se dejó seducir pensando en la acogida del medio intelectual capitalino, pero tras obtener el segundo premio de novela, un tanto desilusionado o porque lo llamaban sus ámbitos pueblerinos, decidió regresar al Sinú».       

En reconocimiento a sus aportes en el campo de la educación, aunque por poco tiempo, los hermanos Angulo; Beatriz, Alfonso y Abel, infructuosamente trataron de hacerle un homenaje permanente, denominando con su nombre a uno de los planteles que funcionaba en San Bernardo del Viento, pero la iniciativa no tardó mucho tiempo en ser desmontada por la integración de escuelas y colegios en el marco de la contra reforma neoliberal de 2002. 

Carlos Zapata C, Autor

Algo parecido ocurrió en Lorica, cuando se lanzó y mantuvo efímeramente el nombre de Manuel Zapata Olivella para la Concentración educativa rebautizada hasta hoy con el invasivo rotulo neocolonial de Antonio de la Torre y Miranda

Esos cambios en los nombres de establecimientos educativos en donde se trató de homenajear a dos de los hijos de Antonio María, pueden analizarse como fuertes y sostenibles esfuerzos de la institucionalidad burguesa para borrar las huellas socio educativas de los Zapata Olivella, en tanto que además de ser evidentes muestras de la presencia de la Colonialidad Del Poder, sirven para confirmar la creciente y múltiple ola de fanatismos religiosos y precario empleo de las Teorías científicas en el mundo escolar por parte de las nuevas generaciones y ciudadanía en general.

                

         

        


lunes, 30 de noviembre de 2020

El Término «Pardo» Hacia La Discriminación

«Bolívar, Un Pardo* En Bien De La Libertad»


Por Juan Vicente Gutiérrez Magallanes


La significación de «Pardo», comenzó a emplearse en España en el siglo XV, como un adjetivo aplicado a los animales que tenían manchas negruzcas. Más tarde fue aplicado como un eufemismo a finales del siglo XVI en los documentos oficiales de la Corona Española para referirse a los mulatos y a veces a los negros libres en general, caso en el cual el negro o mulato esclavo, era denominado «negro». 

Antiguamente se le llamaba «Caballero Pardo» a la persona que, no siendo noble, alcanzaba privilegios del rey para no pagar tributo y gozar las preeminencias del hidalgo. 

Durante el periodo colonial en América, los pardos tuvieron especial relevancia al formar parte de las «milicias», encargadas de salvaguardar la integridad territorial de las colonias españolas o mantener a raya a algunos grupos indígenas. Los pardos de las Milicias, además, fueron beneficiados con la gracia mediante Real Cédula en el siglo XVIII por lo cual se les concedía la misma igualdad que los blancos. 

Muchos de los pardos, olvidaron el ancestro negro y fueron troncos de familias muy prestantes. En muchos lugares los pardos se consideraban superiores a las personas negras o de mayor ancestro negro, y establecieron discriminación. Esta situación se ha vivido de manera permanente en la ciudad de Cartagena de Indias, quizás con altísimo porcentaje de «Pardos», con alta tendencia a la discriminación. Encontramos casos, «donde el más clarito discrimina o «bembea» al de mayor pigmento melanínico».

Aquí en Cartagena, con sus resabios aún discriminatorios, emprendiendo búsqueda de blasones, escudos y cartones que señalen los aportes de sangre blanca, sin ser capaz de analizar quiénes fueron los venidos de España portadores de acciones ignominiosas, como bien se puede apreciar en el libro «Huellas» de Germán Castro Caicedo, en el capítulo «La Invasión», se nos muestra el cruel comportamiento de los llamados conquistadores: «La Conquista fue la criminalidad de sus autores. No hay expedición ni descubrimiento que no tenga en sus anales el asesinato y la violencia como el signo más constante. El empalamiento, la ceba del perro desgarrador de aborígenes, la cadena, el garrote lento, la hoguera, el hierro al rojo vivo, la herida con sal, son procedimientos que utilizaron desde asesinos públicos como Carvajal y Aguirre, hasta personajes como el virrey De Mendoza en México». 

Se cuenta con la existencia de muchos escritores de pensamiento muy democrático, donde encontramos aspectos negados en los textos oficiales, en los cuales se le maltrata al aborigen. 

«López de Gómara, por ejemplo, calificó a las tropas de Cortés como hordas bárbaras. A Balboa lo llama rufián y esgrimidor. A Enciso, bandolero y revoltoso. Sobre Pedro de Heredia, que huyó de España por violento, quien realizó matanzas de aborígenes y esculcador de sus tumbas». 

La historia enseñada en nuestras escuelas, hay que reconstruirla con la verdadera historia, recogiendo fragmentos dejados por honestos Cronistas de Indias, tales como Fernández de Oviedo y misioneros como Bartolomé de las Casas y no lo dejado por Fray Pedro Simón, un farsante de la historia. 

Gutiérrez Magallanes

Uno de los tantos aspectos bochornosos impuestos a nuestros aborígenes fueron las llamadas Capitulaciones: «concertadas entre los invasores y la Corona, gracias a ellas los capitanes o adelantados  podían repartir tierras a los indios, fundar poblaciones, nombrar el regimiento de los cabildos, armar bandas,  administrar justicia, recaudar rentas y tributos de los sometidos, tomar presas y tesoros, declarar esclavos a los indígenas prisioneros y venderlos, secuestrar bienes y aplicar la pena de muerte, todo con su sola voluntad y sin más obligación  por su parte que retener y entregar a la Corona una parte del tesoro , llamada «Los Quintos Reales» 

Todo lo anterior da fundamento para mirar con justicia el reclamo de los descendientes de los aborígenes, cuando son capaces de derribar estatuas de los «Invasores». 

¡No más celebración por el 12 de Octubre!

Fuentes de Referencia

*(LÉXICO DOCUMENTADO PARA LA HISTORIA DEL NEGRO EN AMÉRICA. Humberto Triana y Antorveza. Pág. 150-151).

Formado el llamado «Pardo» por los afluentes étnicos que llegan a su genoma, a su estructura genética, ya que «Pardo», es el Mulato o mestizo de negra y blanco, o al oscuro de la piel del oso común, intermedio entre blanco y negro. 

 

 

Servicios de La Calvaria

Escribimos Libros Por Encargos

 

Por Gilberto García Mercado

 

Escribir un libro siempre será una labor enaltecedora, sublime y gratificante. Y si quien la realiza lo hace porque le nace o porque no tiene ningún problema o prejuicio cuando lo señalen con el dedo índice como «poeta o escritor», esta condición de narrar e inventar vidas y universos adquiere aún más importancia desde la humildad y una total desconexión de ese ego enfermizo que pulula en todos los seres humanos y que en el intelectual no debe asomar jamás.
 
Dicen que entre las cosas que un individuo debe realizar en la vida, fuera de crecer, estudiar, casarse y tener hijos, como un último deseo para lograr la plenitud de una existencia, asoma como un barco navegando entre las nubes, trascendental y eterno, la necesidad de escribir un libro. 
Porque escribir un libro es tener reservado el Paraíso. Es no abandonar nunca la atmósfera familiar, no dejar a los tuyos muy a pesar de que un día te toque dejar este territorio secular. 
Es por eso que desde estas páginas te invitamos a que escribas tu libro. Si eres un escritor desde siempre, podemos tan solo aportar nuestro humilde conocimiento a opinar sobre lo que escribes. Pero si eres un aprendiz—un novel escritor—te instamos a que te inscribas en nuestros Talleres Virtuales en donde te estaremos asesorando y sugiriendo lecturas sobre la mejor manera de adquirir el amor por este trabajo.
 
Ahora si quieres dejar un legado para tu familia o la posteridad, entonces cuéntanos tus cuentos y novelas, tu perfil, tu biografía y nosotros haremos la labor por ti. En los libros por encargos nosotros escribimos la historia, pero la pasión y los derechos de autor los posees tú. Contáctanos si de una u otra forma quieres embarcarte en esta aventura. Gilberto García Mercado Cel 3017818126.
Email: alucinadosdelclan@gmail.com  
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domingo, 22 de noviembre de 2020

A Propósito De La «Salsa Brava»

Somos Más Conocidos Por La
 Música Que Por La Literatura


«La música es la oración muda del alma, muda porque no tiene palabras; hay más alma en el sonido que en el pensamiento». León Tolstoi

 

Por Rafael Eduardo Yepes Blanquicett


Rubén Blades, Ícono de la Salsa

En torno a nuestra música del Caribe, es mucho lo que se ha dicho y escrito sobre la salsa, como ritmo afroantillano que ha enriquecido el pentagrama musical de los pueblos bañados por las aguas del Mar Caribe y que, para bien o para mal, ha fortalecido nuestra música popular, llevándola a escenarios inimaginables desde hace más de cinco décadas, en el caso específico de la salsa.

Y, como sucedió con el «boom» de la literatura hispanoamericana, se internacionalizó hasta tal punto, que los latinoamericanos de hoy somos más conocidos por nuestra música que por nuestra literatura, porque para comprender el lenguaje musical no es necesario que sea traducido, ya que su esencia no reside en la razón sino en el corazón, en la pasión, en el alma, en ese «feeling» que se ve reflejado en el estribillo de la canción «Para tocar el son» del «Grupo Pa’ los Santos», el cual dice: 

«Para tocar el son, hay que llevarlo en el corazón». 

La «salsa», fue «bautizada» así por un famoso locutor venezolano, Fideas Danilo Escalona, «el Loco Fideas», quien, en una entrevista que le concedieran Richie Ray y Bobby Cruz para su programa en Venevisión, les dijo que su música era diferente, que no era mambo, ni guaracha, a lo que Richie le contestó que su música era como el kétchup, la salsa de tomate que le echan a las hamburguesas. A Fideas se le abrieron los ojos al escuchar esto y exclamó: «¡Ustedes tocan salsa!», en alusión a esa mezcla de ritmos afrocaribes provenientes de Cuba –el son cubano es la base musical de la salsa– Puerto Rico y República Dominicana, principalmente, que dio origen a ese pegajoso y melodioso ritmo que ha puesto a bailar a más de medio mundo desde su aparición, en los años sesenta, hasta la fecha. 

De manera que, la salsa, como tal, fue creada por un grupo de músicos latinos residentes en Nueva York, «La Capital del Mundo», procedentes de varios países antillanos por diversos motivos, siendo los más importantes de todos, la búsqueda del éxito en el «Gran País del Norte» y la realización del «sueño americano». 

Algunos de ellos, a pesar de haber nacido en Nueva York, mantuvieron su arraigo con su país de origen, sin olvidar jamás sus raíces ni su idioma, como el maestro Tito Puente, «El Timbalero Mayor», por ejemplo. Otros, llegaron a la «City» siendo apenas unos jóvenes adolescentes que querían alcanzar la fama en el escenario mundial de la salsa, ya que, triunfar en la «Gran Manzana”» significaba «triunfar en el mundo», siendo el caso de Héctor Lavoe y de muchos otros. 

La Fania All Star

Vale la pena resaltar aquí que muchas de sus composiciones se referían a su nostalgia por la «Patria Chica», como la canción «Lejos de ti», del puertorriqueño Ángel Canales, la cual es una añoranza por la «tierra natal» que jamás se podrá olvidar y a la que se quiere regresar para no salir de ella nunca más. Se dice de Canales, a quién muchos confunden con el gran Héctor Lavoe, que hubiera podido ser mucho más grande que él, de haberse quedado en Nueva York. 

Por otro lado, la mayoría de los músicos y cantantes latinoamericanos que llegaron a «La Gran Ciudad», en esa época, eran inmigrantes de clase media que tenían varios grados de educación, algunos con cierta formación académica musical, inclusive. 

Estas circunstancias permitieron que las letras de sus canciones se caracterizaran no sólo por referirse a la nostalgia por su terruño y a los amores y desamores propios de casi todas sus piezas musicales, sino también por un profundo contenido social que daba cuenta de la discriminación racial, social, política y económica de la que eran y aún siguen siendo víctimas los inmigrantes latinos en el Gran País del Norte. 

Además, la elegancia estética de sus versos y su gran expresividad artística, las convirtieron en unos hermosos y elaborados poemas al «mejor estilo aristotélico, imago, imitatio, innovatio», según el musicólogo colombiano Rogelio España Vera en su ensayo «A propósito del Reguetón y la Juventud». 

Es preciso señalar el empuje que la disquera «Fania Records», fundada en 1964 por el abogado Jerry Masucci y el director de orquestas Johnny Pacheco, le dio a la salsa en los años setenta, al crear la orquesta «Fania All Stars», «Las Estrellas de Fania», la cual reunió a artistas de la talla de Celia Cruz, Tito Puente, Rubén Blades, Eddie y Charlie Palmieri, Adalberto Santiago, Tite Curet Alonso, Ricardo «Richie» Ray, Roberto «Bobby» Cruz, Papo Lucca, Yomo Toro, Ismael «Maelo» Ruiz, Joe Cuba, Machito, Pete «El Conde» Rodríguez, Tito Rodríguez y Tommy Olivencia, entre otros. 

El Gran Joe Arroyo, Cartagenero

Luego de su consolidación en el territorio americano habitado por latinos, la salsa se difundió por toda la América Hispana, desde México hasta la Patagonia, y, de allí, al resto del mundo, sobresaliendo, entre otros, varios cantantes y agrupaciones como El Gran Combo de Puerto Rico, también conocido como «La Universidad de la Salsa», Rubén Blades, de Panamá, Oscar de León y «La Dimensión Latina», de Venezuela, «El Grupo Niche» de Jairo Varela, y «Guayacán Orquesta» de Alexis Lozano, de Colombia, quienes le imprimieron a la salsa su sello particular.

En diciembre de 2012, y a propósito de un homenaje por televisión que se le rindiera al desaparecido músico y compositor chocoano, Jairo Varela, la presentadora lo mencionó como «el colombiano más famoso del mundo», lo que refuerza mi teoría acerca de que los latinoamericanos somos más conocidos por nuestra música que por nuestra literatura, así no lo queramos aceptar quienes nos dedicamos total o parcialmente al cultivo del idioma de Cervantes y García Márquez.

Referencias Bibliográficas:
1. Diccionario Enciclopédico Larousse, Printer Colombiana, Bogotá, 2009.
2. España Vera, Rogelio, «A Propósito Del Reguetón y La Juventud», ensayo publicado en la web, Cartagena de Indias, 2012.
3. Támara, E. J., «La Fania, 50 años de Pura salsa», artículo publicado en «Facetas» del periódico El Universal de Cartagena, domingo 06 de julio de 2014.

Cartagena de Indias, D. T. y C., noviembre de 2020
Rafael Eduardo Yepes B

 

 

sábado, 21 de noviembre de 2020

No Es Una Invención De «Grupos Verdes»

  Cartagena De Indias En Peligro De Hundirse 


Por Juan V Gutiérrez Magallanes


Cartagena de Indias, Karamairi, desde tiempos muy remotos ha estado constituida por pequeñas islas, dándole el carácter de archipiélago, lo que indujo a segar o secar muchos cuerpos de agua, como se hizo con la ciénaga de la Matuna y el Caño de San Anastasio, la zona donde hoy funciona el Parqueadero de la Marina y, recientemente, toda la Cuenca del Caño de Juan Angola, a la vista y complicidad de todas las autoridades. Todo lo anterior ha impedido el intercambio de las aguas interiores con las del «mar grande», como decían nuestros abuelos, obstruyéndose los drenajes naturales que tenía la ciudad.

Esta bella capital, siempre ha estado expuesta a los cambios de las mareas, donde el mar ha entrado con mucha facilidad, lográndose su contención con muros artesanales conformados por grandes piedras, que hoy no resultan funcionales, más cuando el «Cambio Climático» no es un cuento de niños ni una invención de «grupos verdes», es una realidad que debemos mirar con responsabilidad, especialmente las autoridades, tanto departamentales como nacionales.

Cartagena, hoy atraviesa una situación de peligro, como se ha podido apreciar con las frecuentes lluvias y subida de la marea, donde más del setenta por ciento de los barrios han sido inundados, incluyendo el Centro de la urbe.

Uno de los ciudadanos cartageneros, Alfredo Pineda Corena, ingeniero civil de la Universidad de Cartagena con especialización en ingeniería sanitaria de la Universidad Nacional, expresidente de la Asociación de Ingenieros de Bolívar, quien desde mucho tiempo atrás ha venido exponiendo en El Universal, la problemática de la ciudad, con respecto al sistema de drenajes pluviales y la necesidad de la Protección Costera para el bien de la misma. 

ingeniero Alfredo Pineda Corena

Todo lo anterior fundamentado en el conocimiento adquirido tras más de 50 años de ejercicio profesional. Son proyectos muy necesarios que deben realizarse para terminar definitivamente con el problema de las inundaciones. Este ingeniero conoce la problemática de los distintos barrios. Ha sido un permanente crítico sobre la negligencia en el mantenimiento del sistema pluvial en el centro de Cartagena. No hay razón, para no aprovechar los conocimientos de este ingeniero, como lo muestra en los diferentes artículos expuestos en el diario local. «La ciudad de Cartagena está en peligro», así lo ha señalado con mucha preocupación.

Al ver que ha sido nula la atención por parte de las entidades gubernamentales, varios cartageneros conocedores de los planteamientos del ingeniero Alfredo, han propuesto crear una organización que lleve el nombre de «Fundación, Protección Costera», para de esta forma, poder presentar los proyectos y estudios que existen en nuevas tecnologías y recursos para financiarlos. Esta Fundación contaría con el aval de profesionales cartageneros dolientes de la ciudad, muchos residentes en el interior del país. Conocedores de la problemática con los Cuerpos de Agua, como es el Caño Juan Angola, las inundaciones de la ciudad y la acción del mar que amenaza con eliminar la avenida Santander, sin olvidar la posibilidad de hundir la península de Bocagrande.

Cartagena de Indias, es una ciudad Patrimonio Histórico de la Humanidad, lo cual se nos señala cuando salimos fuera del país y nos preguntan si nos sentimos orgullosos por eso, también se aprecia cuando estamos en el interior del país. La Heroica, con más de treinta y cinco títulos honoríficos, a la que se le ha cantado más que cualquier otra en el mundo, merece ser cuidada, conservada y querida. 

Aquí en Cartagena, tenemos al ingeniero que puede poner su grano de arena para la conservación de esta bella Urbe. No podemos quedarnos con los brazos cruzados, mientras «la Popa se convierte en un merengue».

 

 

 

 

 

jueves, 19 de noviembre de 2020

«Changó, el Gran Putas» En América

Más Importante Que La Odisea y la Ilíada

 

Por Juan Vicente Gutiérrez Magallanes

 

Cuando leemos uno de los ensayos más importantes de Manuel Zapata Olivella «Levántate Mulato», encontramos preguntas elaboradas por Manuel: ¿No era acaso mucho más humana y dramática esta epopeya—«Changó, el Gran Putas»—que la de los griegos diseminando su semilla por el mar Egeo contada por Homero? Respuesta que ha quedado dormida o inhibida en el imaginario del hombre latinoamericano.

Manuel murió sin conocer lo que se pensaba con respecto a esta pregunta. A través de su gran obra, «Changó, el Gran Putas», continuó siendo constante en sus preguntas, vuelve e increpa con la siguiente: ¿Qué obnubilaba a los escritores de América para no narrar su gran epopeya? Otra pregunta que necesita una respuesta, y esta debe darse especialmente ahora cuando estamos viviendo su cumpleaños número cien, año declarado en honor a Manuel Zapata Olivella.

La novela, «Changó, el Gran Putas», como bien lo expresa su autor, «el negro tipifica al hombre en su lucha por la libertad, sin espacio, tiempo, raza, vida o muerte». Con toda esta argumentación, Manuel, que sumergido en un intenso cuestionamiento que no le da tranquilidad, continúa su vagabundaje para encontrar una respuesta, porque no concibe el silencio del hombre latinoamericano, vuelve a preguntar: ¿Por qué esta historia, la más grande, persistente y múltiple fusión de hombres de todas las razas, permaneció oculta a la mirada de poetas y novelistas? 

«Changó, el Gran Putas», es la gran epopeya del hombre traído de África hacia América, donde el autor, después de haber recorrido casi toda América y gran parte de Europa y África, en un vagabundaje de casi veinte años, reúne un extenso material y escribe la gran novela, donde se pueden apreciar diferentes etapas de la historia donde ha participado el negro. El autor realiza vivencias en la búsqueda de captar el sufrimiento del africano capturado o cazado como animal por el otro hombre. Una de las vivencias es la realizada en la isla Goré, ubicada al frente de Dakar, capital de Senegal, Zapata solicita permiso al presidente Senghor, para que lo deje pernoctar en la isla, para experimentar los sufrimientos de los negros esclavizados, antes de partir para América. 

Manuel en su narrativa reúne múltiples etapas que hacen parte de la historia de América, así como toca a Bolívar con relación a la Negra Hipólita, aya de éste, hace referencia a José Prudencio Padilla y a Petión, narra la participación de los haitianos en la liberación de la esclavitud francesa. 

«Changó, el Gran Putas», es una novela que debe hacer parte fundamental de los programas de la enseñanza secundaria, tiene mayor importancia para el hombre americano, que la narrativa que se muestra en la Odisea y en la Ilíada. Con la novela de Manuel Zapata Olivella, se logra conocer gran parte de la historia del hombre culto que se desea tener en América. Esta epopeya narrada por Manuel, alcanza altos niveles que complementan el «Canto General» de Neruda y de «Cien Años de Soledad» de García Márquez. 

El Joven Manuel Zapata 

«Changó, el Gran Putas», presenta una parte mítica que está relacionada con las vivencias del hombre poliétnico de América, ya que allí en la obra hay un glosario que explica muchas manifestaciones culturales, tal como cuando nos habla del «Muntu», a partir de esta palabra se logra entender al hombre y sus alrededores o sea la naturaleza.

Con «Changó, el Gran Putas», se entra a comprender la dimensión libertaria de Benkos Biohó y la trascendencia de la formación de los Palenques, como también la fusión de las diferentes etnias en la constitución del hombre cartagenero en particular.

 

 

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Juan Vicente Gutiérrez Magallanes

                          Soy Lancero de Getsemaní        

             
     


                 







                   I

Soy lancero de Getsemaní
mulato de mil etnias,
que no se puede confundir
llevo el mensaje de Romero
con arrojo y sin venias
encarnando al ágil lancero.

En nombre de Pedro Romero
revivamos la historia valerosa
Esa, donde participó el Lancero
con osadía y actitud honrosa

De Elegguá tengo poderes
para abrir camino libertario
De Vulcano los quehaceres
de los Piñeres el ideario

Soy Lancero del callejón Angosto
y del Ancho tengo la valentía.
Ofrezco mi vida a duro costo
por la Independencia con osadía

Lanceros de calle Lomba valerosa
y de Espíritu Santo con Media Luna
Que combatieron a la élite alevosa
con gran fuerza y decisión oportuna

Lanceros del Pozo y Pedregal
con valentía, honor y decoro
Exigieron comportamiento legal
sin desmedro ni ruin imploro

Lanceros de Sierpe y Guerrero
con gritos de Independencia
Acompañaron al Matancero
al acto de desobediencia

Lanceros de Tripita y Media
Maravilla, San Antonio y Arsenal
¡No más opresión que nos asedia!
¡Exijamos Ya, Independencia total!

                    II 

Lanceros de San Juan y Chancleta
imitemos a los de Larga y Maravilla
En estrategia y singular treta
a lo que igual haría José Padilla

Soy Lancero y me visto de africano
para recordar siempre ancestros relegados
De aquellas etnias del hermano
que en la Independencia fueron olvidados

Lanceros de significación historial
para la Independencia de Cartagena
Que debe estar en todo acto ferial
sea de sol o noches de luna llena

Lanceros, que quedan instituidos
para las generaciones venideras
En homenaje a honores restituidos
de getsemanicenses de viejas eras

En recuerdo del Mayor Lancero
bien lo hace Alejo caballero
con canto y troque de trombón
al igual de su amigo Escandón

Ellos son buenos getsemanicenses
como los Lanceros de la Magdalena
que en chandes y cumbias platenses
escuchan a Remberto donde la Nena.

Lanceros, en cabildos se recuerdan
con la reina Nilda a la cabeza
en gestuales danzas que concuerdan
los antepasados de negra realeza

Pedro Romero, Mayor Lancero
a golpe de palmoteo y tambor
Hoy te brindamos un pebetero
para alumbrarte con esplendor

                    III

Lanceros de Plaza de la Trinidad
Que hoy en Pedro se simbolizan
Son tocados por la cotidianidad
Y con frituras los aromatizan

Lanceros de Las Palmas
con voces de fuerte razón
Invitan a todas las almas
al grito de la rebelión

Los de Las Tortuga y Matuna
siguen a Pedro el Matancero
Con valor y sin duda alguna
blanden el cortante acero

Lanceros de Getsemaní
que se gestaron ayer
Para luchar en bien de ti
lo cual debes reconocer

No olvidaremos a Pedro Romero
Valiente Lancero de lucha sincera
cinceló igualdad a golpe de acero
con fortaleza y lucha verdadera

También Ignacio Muñoz Jaraba
Lancero de esmerado pundonor
A Pedro Romero acompañaba
en la Independencia con valor

Ya el doce con satisfacción
El Santo Oficio en su delirio
Que actuaba en la Inquisición
fue suprimido en su martirio

Se acabaron los desacuerdos
con Mompós, La Valerosa
En aras de buenos recuerdos
combatieron la Imperiosa

                  IV 

¡Oh Lanceros cantados por Zapata
Y Artel en calles del viejo Arrabal ¡
Donde la Independencia desata
el nudo que ataba al negro bozal

Getsemaní, tierra de Lanceros
calles gloriosas y bullangueras
Vividas por artesanos y peloteros.
Donde oír música bien quisiera

Con los compases musicales de Betsabé
Y la voz cantarina de Lucho Pérez Cedrón
Se tira un pase, ya de cumbia o mapalé
En la Plaza del Pozo, en honor a Escandón.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

El Reto de La Alternancia 2021

La Educación En Medio De La Pandemia

 

Por Rafael Eduardo Yepes Blanquicett

 

A raíz de la pandemia del Cóvid-19, una infección respiratoria aguda producida por el virus Sars-Cov 2 o nuevo coronavirus, la mayoría de las actividades económicas, a nivel mundial, se han visto seriamente afectadas hasta el punto de que muchas han colapsado del todo y otras no han podido recuperarse plenamente como se esperaba, luego de la reactivación económica gradual en el marco de la que ha sido denominada «la nueva normalidad», debido a las restricciones propias del regreso a la vida cotidiana bajo ciertas condiciones que obligan a la implementación de varias medidas como el uso obligatorio del tapabocas, el distanciamiento físico y el lavado frecuente de manos, además del empleo de alcohol y gel antibacterial para preservar la vida y la salud en esta nueva etapa de la cuarentena que han dado en llamar «aislamiento selectivo» y en el que la responsabilidad de protegerse del contagio recae exclusivamente en cada una de las personas que integran la sociedad.

Uno de los sectores que más ha sido golpeado por la pandemia es el de la educación, en especial, la del sector público, al tener que pasar de clases totalmente presenciales, a clases completamente virtuales, en la modalidad de estudio en casa o educación remota, como prefiere llamarlo el Ministerio de Educación Nacional. En este sentido, el principal inconveniente que ha tenido la mayoría de los estudiantes de las instituciones educativas públicas del país es el de la conectividad, puesto que no cuentan con los recursos tecnológicos necesarios para comunicarse con sus docentes y demás compañeros durante el desarrollo de las actividades virtuales, desde la comodidad de su hogar, acompañados por sus padres, acudientes o cuidadores.

Como estrategia para el retorno progresivo y seguro a las clases presenciales, tanto para los colegios públicos y privados, como para las universidades, el gobierno nacional, en cabeza de la Ministra de Educación, María Victoria Ángulo, ha propuesto la implementación del Esquema de Alternancia, que consiste en que una parte de los estudiantes asistan a clases presenciales, en tanto que, la otra continúe con el estudio remoto en casa, de manera virtual, recibiendo las mismas clases de los estudiantes que están en las aulas de manera presencial.

Para tal efecto, el Ministerio de Educación Nacional, junto con el Ministerio de Salud, han diseñado unos protocolos de bioseguridad que definirán las condiciones de seguridad para toda la comunidad educativa, de manera que se garantice la no propagación del coronavirus, reduciendo, de este modo, los riesgos de contagio los cuales están contemplados en el Anexo 1, de la Directiva No. 16, «Orientaciones para la implementación del plan de alternancia educativa que contemple la implementación del protocolo adoptado por la Resolución 1721 del 24 de septiembre de 2020». Le corresponde, pues, a cada institución educativa de los niveles de Transición, Educación Básica, Media y Superior, así como a las instituciones de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano, elaborar su propio Plan de Retorno Seguro y Efectivo a Clases, teniendo en cuenta las orientaciones del Anexo 1, ya mencionado, para el regreso seguro a las aulas de manera presencial en el año 2021.

Así las cosas, es responsabilidad de los gobiernos nacional, departamental, municipal y distrital, realizar las adecuaciones de infraestructura necesarias en los diferentes colegios del país, proporcionar los elementos de bioseguridad en las cantidades suficientes para que se cumplan las condiciones requeridas para un eventual retorno a la presencialidad bajo el esquema de alternancia en el año lectivo venidero, disponer de mayores recursos económicos en el presupuesto para la educación pública, formular e implementar un Plan de Emergencia Educativa nacional, regional y local y garantizar la bioseguridad para todos los integrantes de la comunidad educativa de los diferentes colegios de la nación.

Rafael Yepes Blanquicett

No obstante, para que este retorno se cumpla, se debe contar con la opinión de padres de familia, acudientes y cuidadores que son, en últimas, los que deben decidir si están dispuestos a enviar a sus hijos a las escuelas en las condiciones descritas, pues, el riesgo de contagio es grande para todos los integrantes de la Comunidad Educativa, incluyendo a las personas encargadas de mantener las instituciones debidamente limpias y aseadas para el ingreso y la salida de forma segura de estudiantes, maestros, directivos y administradores.

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