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domingo, 4 de octubre de 2020

(Primera Entrega)

La Huella Socio Educativa De Los Zapata Olivella1


Por Carlos Manuel Zapata Carrascal


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Manuel Zapata Olivella
Quienes han leído la biografía de Manuel Zapata Olivella y en ella identifican el rol formativo determinante ejercido por su padre Antonio María Zapata Vásquez, reconocen que este fundó en Lorica y luego radicó en Cartagena, un establecimiento educativo de orientación filosófica Positivista, grueso hilo de pensamiento vanguardista para la época que hilvanó las visiones de mundo y prácticas sociales de sus hijos.

El Positivismo, asimilado por Antonio María Zapata Vásquez como la búsqueda en el Saber Científico de las explicaciones sobre el mundo, devino en el Anticlericalismo que practicó él mismo y selló gran parte de los protagonismos académicos, sociales y artísticos de su prole.

El oscurantismo religioso hacia más mella en las mentes sinuanas y su antídoto: el conocimiento científico, teniendo a la Escuela como medio para inyectarse en los que quisieran, fue identificado por Antonio María Zapata Vásquez y gran parte de sus hijos como alternativa para contraponerlo al contagio transpuesto en esta región por Curas doctrinarios que heredaron los dogmas medievales traídos por los invasores hispanos. 

El padre de los Zapata Olivella sabía muy bien que, de acuerdo con Augusto Comte, las ciencias positivas tenían la capacidad de erradicar los famosos ídolos o prejuicios, esos conjuntos de creencias sin fundamentación en la investigación científica y la objetividad con las cuales las personas deben conducir sus relaciones sociales. 

Sin embargo, en la decantación de las influencias paternas, sus hijos, en especial Manuel, como resultado de la triangulación entre herencia formativo familiar, el interés personal a partir de las lecturas y las enseñanzas de las realidades socio-culturales donde estuvo inmerso, se hizo a nuevos aprendizajes y visiones de mundo que irían a contraponerse a las de Antonio María Zapata Vásquez.

Una muestra de ese aprendizaje en el libro de la vida, a contrapelo de la tendencia filosófica paterna, es lo que expresa el Manuel de «Levántate Mulato»:

«Para él la superstición, sinónimo de la noche negra de la esclavitud, debía ser sustituida por la verdad científica. Obsesionado por la búsqueda y la prédica de esa verdad, jamás meditó en que no todo en la tradición de su raza era producto de la tradición esclavista, que ella también expresaba, viva, aunque desdibujada, la sabiduría milenaria de los pueblos de África».

Esa depuración en la visión de mundo de Manuel, por supuesto que se fortaleció en la interacción con la vida misma, de lo cual vale traer a colación una anécdota que el Maestro William Fortich escuchó del Ekobio mayor.

Dice el distinguido investigador e historiador del Folclor musical cordobés, que, en una ocasión, en desempeño de funciones como visitador médico en el Sinú, Manuel observó a una mujer verter en la tinaja agua sin filtrar y que había recogido en un pozo cercano. El recién graduado médico se asombró y consideró desde su autoridad científica recomendar sacar lo que contenía el líquido, ante lo cual la joven ama de casa campesina respondió que si sacaba eso ¿entonces que vamos a comer docto? 

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Familia Zapata Olivella

Pocos por fuera de San Bernardo del Viento, incluyendo sus nuevas generaciones, distinguen que, en esa población del actual departamento de Córdoba, antes y hasta mediados del siglo XX perteneciente al Bolívar Grande, la tradición naturalista, humanista y libertaria del Padre de los Zapata Olivella, germinó en el plantel dirigido por uno de sus hijos homónimo, Antonio María.

Tal vez por eso se confunde en el conjunto del itinerario y presencia de los Zapata Olivella en el Caribe colombiano, las palabras Fraternidad y Universidad, las cuales son asociadas al mismo objeto educativo en donde Padre e hijo se complementaron desde espacios diferentes (Lorica y Cartagena, por un lado; San Bernardo del Viento y Moñitos por otro) con un estilo singular de proyectarse al contexto desde la escolaridad.  

Fraternidad, uno de los conceptos fundamentales de la Revolución Francesa a tono con el Movimiento Filosófico de la Ilustración, fue la denominación de lo que, en aquella época, cuando aún no se había acuñado en las Políticas educativas el rótulo Institución, lo fue de verdad el plantel que el Padre de los Zapata Olivella creó en Lorica y más adelante instalara como modelo en el barrio Getsemaní de Cartagena, «la barriada de mayor población negra y mulata de esa ciudad».

En la práctica, tratar de ser fiel al discurso Positivista, condujo a Antonio María padre, a liderar una cruzada en contra de la ortodoxia católica esgrimiendo el humanismo con rostro fraternal en contra de la inclinación de las elites religiosas hacia los poderosos hacendados. Se trató entonces de una doble opción alternativa que enfrentaba al dogmatismo mítico-mágico religioso desde la trinchera de los conocimientos científicos, pero también la deshumanización clerical protectora de los intereses de quienes tenían los poderes económicos (Tierra y Comercio) y políticos en sus manos.

Esa vena contestaría, iría a nutrir el pensamiento de sus hijos, tanto así, que no por azar, Manuel Zapata Olivella se inclinó por la Antropología y haciendo visible la influencia positivista desmitificadora de prejuicios en el imaginario colectivo, escribió obras literarias como En Chimá Nace Un Santo, en donde aborda el tema de investigar los trasfondos e implicaciones de las creencias y concepciones mito-mágicas religiosas   

La Universidad, hace alusión a una famosa denominación popular que los residentes en San Bernardo del Viento, y es obvio el por qué, le asignaron merecidamente al plantel dirigido por el hermano de Manuel, Antonio María, por la Alta calidad académica, formativa y de extensión hacia la Comunidad.

Antonio Zapata, Padre de Manuel

Algunos argumentan que el nombre Universidad fue una especie de ironía ideada por Antonio María Zapata Olivella, porque a diferencia de sus hermanos Manuel, Juan, Delia y Felipe, no llegó a un claustro universitario ni en Cartagena ni Bogotá, en donde sus parientes estuvieron vinculados en condición de estudiantes y/o catedráticos a centros de educación Superior.

Tampoco Antonio María, a diferencia de su Padre, se paseó con suficiencia académica por las Aulas del Alma Mater cartagenera en condición de catedrático todero, gracias al dominio sistémico de varias áreas del saber.

Esa visión holística, ese interés por el conocimiento múltiple e integral del mundo, carencia que en contrapartida es Una De Las Grandes Falencias Formativas de la Escuela colombiana contemporánea, influyó mucho en Manuel Zapata Olivella, aunque también es notable en el segundo Antonio María, quien asimilando la visión sistémica de su progenitor, ejerció una modalidad de docencia paralela con distintos niveles educativos, articulando contenidos de varios campos del saber, incursionó en la Literatura, periodismo, comercio y hasta tuvo tiempo para ejercer la actividad de prestamista.

En el campo de la narrativa, dice Manuel Zapata Olivella en Levántate Mulato, Antonio María, hijo, fue segundo premio en un concurso nacional, con la novela inédita Trivios Bajo El Sol. Fue galardonado en Chile en una competencia poética. También se hizo merecedor de una caléndula de oro en los fuegos florales de Cartagena.  

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Fraternidad y Universidad, tanto para el padre como para el hijo, en el fondo significaron lo mismo, es decir, oportunidad para que todos los que quisieran y necesitaban educarse, lo hicieran, aportando lo mejor de sus lecturas científico-naturales, artístico-teatrales y laico-anticlericales, así como las habilidades para hacer fijar los conocimientos. La gente del común, enriquecida intelectualmente por esa labor socio educativo, recompensaba con frutos de las cosechas campesinas, la dedicación altruista del primer Antonio María.

En Levántate Mulato, Manuel Zapata Olivella aporta información sobre el ambiente familiar lector que el padre prodigó a sus hijos y que sirve para comprender los soportes académicos de La Fraternidad y Universidad.

Delia Zapata Olivella

«El Colegio La Fraternidad, fundado en Lorica, más que una cátedra liberal se constituyó en una universidad abierta a todas las disciplinas del saber. La biblioteca adocenaba volúmenes sobre anatomía, física, matemática, historia, filosofía y literatura. El hambre enciclopedista de mi padre sólo era superada por su afán didáctico. Siempre que tuviera a su lado a una persona atenta, leía para ambos, deteniéndose en aquellos pasajes que requerían alguna explicación para hacer más claro su entendimiento»

Refiriéndose a la Cultura lectora asimilada por Antonio María Zapata Olivella, Manuel expresa que:

«Se leyó todas las novelas y libros de poesías que encontró en la biblioteca paterna; recitaba los poemas de Heine; releía a Lope de Vega y trasnochaba con las gruesas novelas de Hugo y Dumas».

Es muy diciente la influencia de ese contexto familiar a favor de la lectura, cuando Antonio María hijo le manifestó a su hermano, como justificación de la preferencia de aquel por la soledad y necesidad de alejarse del estrépito y la falsa civilización de la ciudad:

«En la madrugada cuando leo a la luz del candil, tengo la certeza que en leguas a la redonda soy el único que disfruta a Shakespeare».  

El interés educacional de los Zapata Olivella, fue sembrado en los hijos del viejo Antonio M Zapata Vásquez desde la época inicial de residencia en Lorica, en donde era habitual encontrar la casa visitada por personas provenientes de diferentes partes de la región, quienes regularmente participaban de charlas en donde aquel fungía, como los Griots africanos, de mediador entre el acumulado científico natural y social y la avidez de quienes apreciaban ese saber desconocido y contrastante con las enseñanzas y prejuicios existentes.

Contrastaba esa bondadosa actitud de Ilustrar, de multiplicar el Saber para contagiar a los interesados con el libre pensamiento y los logros de las Ciencias naturales, con la tendencia al adoctrinamiento católico-conservador soportado por los gobernantes de la época y grupos sociales que ostentaban el Poder económico y político en la zona. 

Esa vocación paterna para interactuar con la gente utilizando diversos canales de comunicación, desde la trasmisión oral hasta las representaciones dramáticas, pasando por el periodismo y la educación formal, se trasmutaría de diferentes formas en su prole, quienes asimilaron el legado y lo concretaron apoyados en la tecnología de la Imprenta (producción de textos literarios, encuadernación o empastes de materiales impresos), la Radiodifusión, la enseñanza, investigación, divulgación y puesta en escena de manifestaciones folclóricas objeto de la marginación y prejuicio que las élites dominantes daban a las tradiciones culturales inmateriales y materiales populares.

1. Escrito resultante de la indagación y diálogos efectuados en la Institución educativa San Francisco de Asís de San Bernardo del Viento en el año 2014 por jóvenes de noveno grado (Sandra M López, Luis D Ortega P, Angie Peña, María Fabra, María Arrieta, Mirledy Osorio); docentes ( Roberto Yances, Fulgencio Genes, Miladis Niño Bitar, Abel Angulo); Familiares de los Zapata Olivella ( Neftalí Zapata González) y el Poeta campesino Antenor de La Rosa; en el marco del proceso que condujo a la realización del Encuentro de estudiantes investigadores de la vida y obra de Manuel Zapata Olivella.

 

jueves, 1 de octubre de 2020

Mafalda Como Gran Heredera del Mundo

A Quino Le Faltó El Premio Nobel En Filosofía… 

Por Juan Vicente Gutiérrez Magallanes

 

Joaquín Salvador Lavado—Quino—un caricaturista que, a través de Mafalda, crea la Quinosofía, constituida por viñetas o recuadros que llegan a conformar amplios textos que explican el comportamiento de la humanidad y la forma cómo se puede llegar a mejorar este procedimiento en bien del mundo.

La Quinosofía, sale al mundo a partir del año 1964, y de inmediato los ojos son puestos en el personaje de Mafalda, siempre acompañada por sus padres y sus amigos: Susanita, Manolo, Miguelito, Felipe y   Guille, personajes que le permiten mostrar la necesidad de la ternura para hacer un mundo más humano, y manifestar las inconformidades con las injusticias. 

Todas las expresiones de Mafalda, encierran un gran contenido filosófico, en la búsqueda de explicarle a la humanidad cómo los gobernantes dirigen el mundo. Se muestra la necesidad de ser explícito para darle a entender el mundo a los jóvenes. No se aceptan ambigüedades, es en este aspecto donde la Quinosofía, se instituye en una asignatura de   orden lógico, razón fundamental para llegar a ser reconocida con numerosos premios nacionales e internacionales: Premio Príncipe de Asturias, la Orden de la Legión de Honor en Francia y el Premio Quevedos, de la Universidad de Alcalá de Henares. Faltó el Premio Nobel, que bien lo merecía, porque Quino, estaba a la altura de Cortázar, Sábato y Borges, quizás podía llegar a superar a estos hombres de la Literatura, ya que él se constituía en un caricaturista de elevado pensamiento en la presentación de sus viñetas.

La Quinosofía, trascendió el mundo, una muestra eran los 30 países donde siempre esperaban las ediciones de Mafalda.

 MAFALDA, COMO HIJA DEL MUNDO













«Gracias por todo, gran maestro»: Paulo Coelho

Los textos de las viñetas que conforman los libros de cuentos alcanzan la magnitud del libro de cabecera para sopesar la situación que atraviesa el mundo, se toman como ejemplares que pueden ser manejados por los niños sin el temor de la mínima contaminación: Unicef Latinoamérica agradeció a Quino, «por darle voz y vida a @MafaldaDigital y defender los derechos de niños, niñas y adolescentes de toda la región del Globo terráqueo con el continente americano». 

La labor de Quino, permanentemente, fue la del gran Maestro, podríamos decir que, como caricaturista graficaba sus enseñanzas a través de axiomas que no necesitaban complicadas explicaciones, así lo reconoció Paulo Coelho: «Gracias por todo, gran maestro». 



«Joaquín Salvador Lavado, argentino, falleció en Buenos Aires, a los 88 años. Al morir el considerado padre de Mafalda, la deja como hija del mundo, en un legado que se constituye en un manual permanente para comparar las acciones de la humanidad. La Quinosofía, para el mundo y América en especial es una obra semejante a «Los Diálogos de Platón».

¡Un Lumbalú para Quino con el trino del pechiche de Graciela, que se sienta en todo el Universo!

Juan V Gutiérrez Magallanes

           

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

De Un Plan Estratégico Para Ser Ejecutado

Manuel Zapata Olivella o el Proceso 
Para Convertirse en Intelectual Orgánico


Por Carlos Manuel Zapata Carrascal


Manuel Zapata Olivella, parece haberse adelantado a muchas cosas, pero en realidad, la vigencia de sus ideas, más bien está asociada a ver con la trascendencia de lo que podría llamarse la arquitectura esencial de su pensamiento: La Dialéctica Materialista, ahora conocida como Holística, Pensamiento Sistémico o Complejo, para citar las principales denominaciones de lo que en Manuel Zapata Olivella vino por la confluencia de la trietnía de sus progenitores, situación que lo marcaría y con la cual sería consecuente a lo largo de su madurez intelectual, así como también por la influencia librepensadora, evolucionista y natural determinada por su padre, sumado a las influencias ambientales y sociales de los entornos donde transcurrieron su infancia y juventud.

Su condición materialista, se amplió, antes de restringirse, integrando la cosmovisión religiosa africana a la peculiar tendencia laica heredada de su padre, ya que identificó en aquella, la familiar  conexión entre el Ser Cósmico Natural, la Madre Naturaleza y la Especie humana, como una fusión vital que permite hacer conciencia que la evolución está en uno, por lo tanto al ser seres portadores de la historia de todo lo existente, tal como lo confirman las ciencias contemporáneas, en el aquí y el ahora se debe ser consecuente con la práctica de un pensamiento y praxis sistémica que recupere para la humanidad las hermandades con el Planeta y sus Pueblos.

Por eso, Manuel entendió perfectamente que la Diáspora africana trascendía más allá de los tiempos oprobiosos de la esclavización colonialista con la cual se efectuó la acumulación originaria del capitalismo, situando la primera gran dispersión de pueblos libres pobladores del mundo, pocos años después de la evolución del hombre en el Sureste de África.

En el texto más contemporáneo de Manuel: La Rebelión de los Genes, puede leerse la anticipación a los descubrimientos del Genoma Humano, en las detalladas descripciones que hace sobre las rutas, asentamientos e impactos étnico-culturales efectuados por pueblos africanos en dirección al norte de ese continente, hacia la península ibérica, el oriente y al sur, incluyendo los primeros itinerarios transpacíficos que generaron el poblamiento de la Abya Yala (América) por parte de los primitivos habitantes de Oceanía.

Esta primera Gran Globalización Demográfica, en concepto de Manuel Zapata Olivella, además de mostrar su intuición antropológica guiada por el pensamiento sistémico, lo llevó a profundizar en todo su despliegue, en el concepto de Mestizaje, el cual no se reduce a la concepción colonialista impuesta alrededor de la presencia genética y cultural europea, sino de la hibridación biológica que se hizo extensiva por todos los confines del mundo, teniendo como patrón herencial a los africanos.    

Pero ese reencuentro con las raíces panteísta y naturales de la religiosidad africana, clarificaron la comprensión religiosa de su tierra natal, puesto que ello le permitió comprender la fuerza rebelde de la religiosidad popular frente a la dominación de las autoridades clericales locales, como quiera que la misma, en oposición al autoritarismo católico dejado por los invasores hispánicos, de igual manera a la cosmovisión africana, como lo evidencia en ese colosal fresco religioso-popular que es la Novela «En Chimá Nace un Santo», entreteje nexos con las tradiciones afro-indígenas ancestrales fraguadas al calor de la simbiosis de los más pobres con el ambiente acuífero y anfibio de la cuenca del Rio Sinú, amalgama cultural-natural que le sirvió para conectarse con la predeterminación siempre enigmática que acompaña a los humanos, ya que desde joven tuvo plena conciencia que su nacimiento en el marco del signo de Piscis, estaba ligado a los elementos de la naturaleza anfibia y acuática que constituyen el entorno de la Isla de Lorica y los ecosistemas lacustres y marinos con los cuales se familiarizó desde muy temprana edad.

En este sentido, Manuel Zapata Olivella fue un ambientalista por naturaleza, aspecto que está muy adentro de sus preferencias, evidenciándose en sus inclinaciones por los estudios de Zoología y por esa vía, la aceptación del llamado de su Padre para que ingresara a estudiar Medicina con el fin de que pudiera conocer «al más grande de los animales»: El Hombre.

El Hombre, lo iría a comprender más adelante Manuel, es el sitio para que se intercepten la Medicina y la Antropología. Es decir, la Naturaleza y la Cultura, comprensión tan alejada de las relaciones que las sociedades capitalistas modernas, incluyendo desafortunadamente su sistema educativo, sostienen depredadoramente con la Madre Naturaleza, rompiendo las conexiones y amigabilidad con ella, cuestión que Manuel en gran parte trataría de conocer y enseñar a partir de las búsquedas entre sus ancestros de las raíces que permitieron a indígenas y africanos convivir armónicamente con sus ecosistemas, antes de ser afectados por la violencia colonizadora capitalista que les impuso la esclavización, extinción y otras formas de  sometimiento ideológico que aún persisten.

Por esta vía, no solo hizo suya, como el que más, la divisa  según la cual «el ser social determina la conciencia social», sino que en el mejor de los casos, entroncó las problemáticas sociales con las ambientales a partir de la religación con sus raíces utilizando para ello el conocimiento concreto de la situación concreta, metodología desde la praxis como criterio de verdad que le condujo insistentemente a hacerse a la estrategia de conocer e investigar desde adentro y de forma decididamente comprometida con la liberación de los de su clase social.

Estrategia de la cual es producto la consigna «colonizar pero al revés», para referirse, por ejemplo, a otro de sus grandes vagabundajes, el cual estuvo representado en la gira con el Ballet Folclórico Nacional de Colombia por Europa, pero que de igual manera le serviría para lanzar su otra estrategia visibilizadora de los valores populares, siendo otra muestra de ello, el lema del Nacionalismo Literario que acuñó para concretar el Mecenazgo desarrollado en los 20 años que estuvo al frente del magno y libertario proyecto Literario Letras Nacionales.

Casos  como los descritos, muestran a un Manuel bondadoso, amoroso, magnánimo, como solo se puede ser cuando se ha comprendido desde el pensamiento integral que solo somos vehículos para concretar el bien que milenariamente la evolución natural canaliza a través de toda las criaturas vivientes, en especial el Ser Humano, cosmovisión desdoblada en lo ético y con incidencias político-social que desafortunadamente se estrella con las insolidaridades, violencias y manipulaciones que la cultura Occidental impregnó con el apoyo de la Espada y la Cruz en los pueblos indígenas y africanos, destrozando en gran parte  los basamentos amigables que tales pueblos habían concebido con la naturaleza y entre ellos mismos.      

La síntesis de los aportes de Manuel Zapata Olivella, la cual podría expresarse mediante el calificativo de Ser un ciudadano universal, total e integrador, que convirtió esa característica en centro de sus reflexiones desalientes y descolonizadoras a favor de los Indígenas, Negros y Mestizos proletarios, teniendo como vehículos la multifacética escritura y el verbo crítico contra las clases dominantes, corrobora una ambiciosa sed por asir al mundo, bebérselo a grandes sorbos, de manera integral, interdisciplinaria, como también le dicen en la contemporaneidad a la necesidad de habilitar el pensamiento para que a tono con las interrelaciones del Universo, pueda interpretarlo, compartirlo y transformarlo.

Por esa razón, no claudicó en su lucha por la honestidad del intelectual con los pobres y la alternatividad, causa que también mantuvo como Faro ético-filosófico para depurar su pensamiento y llamar la atención de algunos  intelectuales de su época, los cuales al igual que hoy, curiosamente teniendo por centro de interés la propia obra de Manuel, no «se ensucian de pueblo» ni van más allá de discursos bonitos, dejando a un lado la explotación del régimen y en el peor de los casos,  convirtiéndose en instrumento sutil de la propia dominación de las oligarquías.

Esa, que a mi modo de ver, es la principal razón de la actual falencia escolar frente al mundo, sus problemáticas y requerimientos, estaba muy bien cimentada en Manuel Zapata Olivella, tanto así, que para evidenciarlo, en la plenitud de su adolescencia, a los 27 años, después de cuatro años de vagabundaje por Centro y Norteamérica, comienza a preparar la Tesis La Dialéctica Aplicada al Diagnóstico Clínico, con la cual además de acceder dos años después al Doctorado en Medicina y Cirugía, también le sirve para entrelazar lo que había forjado a un mismo tiempo como escritor y médico que busca la curación del cáncer de la discriminación, pobreza e  injusticia social, cuestión en parte intuida para los días en que tuvo que convivir y atender desde su condición de estudiante de medicina  a los habitantes de la Calle 10 en Bogotá.

Ciudad de Lorica, Córdoba

Para entonces, culmina el proceso creativo de «Tierra Mojada», pero simultáneamente, se fortalece en él la pasión por el arte popular, la música y las danzas del Caribe, para lo cual se lanza en otro vagabundear endógeno, al interior del país, y para ello, junto con su hermana Delia, recorren inicialmente La Guajira, el Magdalena y el César.

Este afán por el contacto popular, convierte a Manuel en ejemplo del Intelectual Orgánico, del investigador que conoce y devuelve al pueblo para su trasformación en el marco de lo que más adelante se denominaría  Investigación Acción Participativa, proceso de conocimiento involucrante, de inmersión en el problema o foco de interés para comprenderlo mejor, lo cual tiene en la noche en que durmió en uno de los embarcaderos de esclavos en la Isla de Goré, un indicador de su convicción  para contagiarse con la situación objeto de sus preocupaciones y creatividades científico-literarias.

Antes de haber llegado a este punto en la estructuración de su personalidad y potenciar nuevas actitudes, la influencia librepensadora de su padre radical, junto con la de pensadores que encontró a su paso por Méjico y los Estados Unidos, debió ponerse a prueba con la diversidad de vicisitudes que debió superar recurriendo al ingenio y perseverancia, tal vez juvenil, entre ellas las peores representadas por la discriminación racial.

Lo que siguió después, fue la desenvoltura consolidatoria de un Ser que se auto y coestructuró consecuentemente con sus raíces y los requerimientos de sus mundos lejano y cercano, pero cuya obra, aún sin conocerse a profundidad, quedó como un plan estratégico para ser ejecutada, puesto que si bien la misma tiene vigencia, no es menos cierto que tal hecho está determinado en gran parte por la permanencia de los factores contra los cuales Manuel forjó su pensamiento, práctica y discurso multiliterario y científico: Alienación, Desigualdades sociales, Invisibilización Etnica, Discriminaciónes.

 

                  Lorica, 7 febrero, 2012

 

 

 

viernes, 25 de septiembre de 2020

Cantata Rock Mancero

Poemas de Amor de Garcia Lorca, en Ritmos Musicales 
 Interpretados por El Maestro Emiliano Cuervo 

Septiembre 28 a las 4:00 P.M Por Facebook Live
 Organiza Bibliotecas Tecnológico Comfenalco


Federico García Lorca, uno de los poetas más insignes de nuestra época, nació en Fuente Vaqueros, un pueblo andaluz de la vega granadina, el 5 de junio de 1898, el año en que España perdió sus colonias. Su madre, Vicenta Lorca Romero, había sido durante un tiempo maestra de escuela, y su padre, Federico García Rodríguez, poseía terrenos en la vega, donde se cultivaba remolacha y tabaco. En 1909, cuando Federico tenía once años, toda la familia -sus padres, su hermano Francisco, él mismo y sus hermanas Conchita e Isabel- se estableció en la ciudad de Granada, aunque seguiría pasando los veranos en el campo, en Asquerosa (hoy, Valderrubio), donde Federico escribió gran parte de su obra.

Más tarde, aun después de haber viajado mucho y haber vivido durante largos períodos en Madrid, Federico recordaría cómo afectaba a su obra el ambiente rural de la vega: Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre.

En sus poemas y en sus dramas se revela como agudo observador del habla, de la música y de las costumbres de la sociedad rural española. Una de las peculiaridades de su obra es cómo ese ambiente, descrito con exactitud, llega a convertirse en un espacio imaginario donde se da expresión a todas las inquietudes más profundas del corazón humano: el deseo, el amor y la muerte, el misterio de la identidad y el milagro de la creación artística. (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes)

Invita Bibliotecas del Tecnológico Comfenalco Septiembre 28 4:00 p.m.






domingo, 20 de septiembre de 2020

Educación de Vanguardia

EL "Homeschooling" o La Libertad De Educar En Casa 

Por Rafael Eduardo Yepes Blanquicett
En la portada del libro, "Si el colegio no existiera", de Ana Paulina Maya Zuluaga, se describe cómo una sencilla mujer decidió, un buen día, educar a sus propios hijos en casa. 
Ana Paulina lleva trece años educando a sus cuatro hijos en su hogar y en este libro explica qué es el "homeschooling", desmiente los mitos más frecuentes relacionados con este tema y describe cuáles son los aspectos básicos que se deben tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de educar en casa, cómo es el día a día de una familia "homeschooler" y les da valiosas herramientas a quienes están considerando esta opción para la educación de sus hijos, por lo que su ópera prima se ha convertido en un referente clave del "homeschooling" o aprendizaje en casa, en nuestro país.
A partir de descripciones detalladas, sustentos teóricos y su propia experiencia, la autora acompaña a los padres de familia en este camino que cada vez tiene más fuerza en Colombia y en el mundo. 

¿Y quién es Ana Paulina Maya Zuluaga? Ana Paulina es una ingeniera electrónica, madre de cuatro hijos entre los 21 y los 12 años de edad, a quienes comenzó a educar en casa en 2007. Desde que terminó sus estudios universitarios, se ha dedicado a ejercer la maternidad de tiempo completo y, desde hace más de 10 años, a vivir la educación en casa e investigar sobre su situación y evolución en Colombia y el mundo. Cocreadora y Coordinadora Nacional de la Red En Familia, la comunidad de familias colombianas que educan en la casa más grande y diversa del país, ha participado en diferentes eventos, proyectos, procesos de investigación y conversaciones sobre educación alternativa, "homeschooling", "unschooling" o educación en casa sin escuelas ni colegios ni universidades. 

Como buena emprendedora que es, Maya Zuluaga ha desarrollado su marca personal, ofreciendo servicios de asesoría y acompañamiento en materias como "homeschooling", "unschooling", aprendizaje autodirigido, crianza respetuosa y comunicación con adolescentes. También, ha sido invitada a dictar talleres y conferencias sobre estos temas. En reciente entrevista concedida a un medio nacional, sostiene que no es necesario estudiar pedagogía, ni psicología educativa ni otras profesiones afines, para enseñarles a los hijos en casa, pues, eso es algo que se logra en la práctica, con autoaprendizaje y voluntad para querer enseñar. 

Ana Paulina Maya, Autora
En todo caso, este novedoso sistema de educación alternativa ha dado muestras de que sí es posible estudiar y aprender en casa, gracias al confinamiento que nos ha obligado a permanecer en casa por cuenta de la pandemia del Covid-19, convirtiéndose los padres de familia, acudientes o cuidadores de los niños, de la noche a la mañana, en educadores de sus propios hijos, explicándoles los temas y ayudándolos a hacer sus deberes escolares. No en vano se afirma que "los padres son los primeros y mejores educadores". 

¿Será que este es el principio del fin de la escuela? ¿Será que la educación en casa, algún día, reemplazará a la educación en escuelas, colegios y universidades? ¿Y será que la educación en casa, con la sola guía de padres, acudientes o cuidadores, tendrá la misma calidad que la educación formal en la escuela orientada por varios educadores?
Rafael E Yepes B

 

 





jueves, 17 de septiembre de 2020

Vivir en Cartagena

«Aún Poseemos un Privilegio Por Si No Te Has Dado Cuenta»  


Por Juan V Gutiérrez Magallanes


Sin olvidar la encrucijada de la movilidad en los diferentes sectores de Cartagena, ni la poca atención a la Periferia, que vive el sueño tercermundista: «el poder tener la seguridad de la subsistencia sin conciliar el sueño con la desventura del mañana, porque éste es incierto». Aún poseemos un privilegio de los residentes edénicos, tener cerca el mar, donde reside Panacea para aliviar y llegar y sanar cualquier mal que nos aqueje. El Centro Histórico, colmado de baluartes y casas coloniales que se constituyen en monumentos nacionales. Una mesa de fritos, con todas las manifestaciones gastronómicas de las frituras del Caribe antillano, mesas que se constituyen en altares, en el que mujeres de sabias manos ofician sobre la masa de maíz. 

Tal vez eran muy pocos los que manifestaban aquel privilegio de estar en Cartagena como Tomás, quien por las mañanas pasaba por la calle Real del Cabrero, pregonando sus naranjas como las más dulces de la ciudad y, en realidad tenía la razón en aquello que pregonaba, lo que se acentuaba con los comentarios que emitía. 
Se consideraba el ser más dichoso de la ciudad, ya que nunca había salido de Cartagena, él sí quería y amaba la ciudad, además mostraba un signo de nostalgia cuando mencionaba al Caño de Juan Angola, ya que vivía en Torices y, muchos momentos felices de su niñez los había vivido en las aguas del Caño, además de la pesca que hacía con los cordeles de sus tíos. 

Después de vender las naranjas, ya en las tardes se dirigía al Centro Histórico y recorría las calles para contemplar las grandes casas coloniales, esperaba que llegaran las 5:30 pm para dirigirse al malecón de la Punta de la Tenaza, para entonces contemplar el ocaso del sol y quedarse extasiado con la policromía que se presentaba alrededor del Gran Astro. 

Manifestaba que después de contemplar aquello se sentía colmado de un entusiasmo tan maravilloso que lo animaba a continuar viviendo, sintiéndose muy orgulloso de su ciudad. Los sábados en la tarde reunía a los niños de la cuadra, narrándoles la belleza que observaba en sus recorridos y travesías por las calles del Centro Histórico. Su interés lo reclamaban las mansiones con sus balcones colmados de trinitarias. 

Todo aquello en contraste con las calles destapadas de los sectores de la Periferia. Quizás todo aquel ensueño de la ciudad era para nublar «el olvido de su barrio». 

Otro señor que vivía en Cartagena, a pesar de no haber nacido aquí, era Jesús, quien desde muy niño había salido de su pueblo natal para estudiar en esta urbe, donde aprendió su historia con el mayor esmero, generándose en su espíritu un gran amor por la Heroica. Toda aquella enseñanza se hallaba acompañada por la geografía del entorno. 

La estructura de las edificaciones coloniales lo motivaron para estudiar la geografía de España y quedar maravillado por la similitud que encontraba entre Cartagena y otras ciudades de la península. Se convirtió en un investigador de la historia de la ciudad y un escrutador acérrimo del Nomenclátor Cartagenero de Donaldo Bossa Herazo, para resaltar las manifestaciones de orgullo de los pobladores del Centro de Cartagena de Indias, lo que le permitió acrecentar el amor por la urbe, hasta llegar a regocijarse de una manera tan singular que alcanzó a jurar: «Jamás saldré de Cartagena». Se dedicó a escribir, porque el hombre se sentía un privilegiado por vivir en la ciudad amurallada. Y su gran amor lo reflejaba en los siguientes versos: 

Ésta es mi ciudad encantada 
loada por vates y cantores, 
pintada con los pinceles 
de ángeles que se bañan en su mar 

Aromatizada por frutos salidos 
de manos orantes que ofertan 
a seres míticos de las bóvedas 
de Sandiego. 

¡Oh mi ciudad nacida del mar! 
hermana de diosas que aprendieron 
a bailar la cumbia y cantar un bullerengue. 

Aquí encuentro seres que otorgan la risa 
Y ofrecen voces marcadoras de bondad. 

Jesús se preciaba de ser un privilegiado por vivir en Cartagena de Indias, una ciudad escogida por Dios, donde el hombre con exceso de una «aparente libertad», se torna indisciplinado y hace del bien natural un juguete para su destrucción. 

Cartagena de Indias cercada de cuerpos de agua y limitada por el mar de las Antillas, un ecosistema con riquezas naturales expuesto al usufructo de sus pobladores. 

Vivir en Cartagena de Indias es un privilegio, prerrogativa que pasa desapercibida por la mayoría de su gente, lo que se presta para su omisión por muchos gobernantes de la ciudad.  
Reitero: Una mar como Panacea, un Centro con mucha historia y una Mesa de fritos que satisface tus deseos gastronómicos. 
Juan V. Gutiérrez Magallanes

 

 

 

 

  

      

      

          

martes, 15 de septiembre de 2020

En Las Bibliotecas Tecnológico Comfenalco y Biblioteca Luis Carlos López


Tertulia Piropera Tradición Oral
De cómo impactan estas expresiones en las personas, tanto en lo psicológico, cultural y social

Por Redacción La Calvaria Literatura

Los oriundos de Barranquilla y Cartagena, como ciudades representativas de la Costa, frente a otras regiones de Colombia, gozan de un espíritu alegre y extrovertido que los hace únicos en el país hasta el punto que el buen genio y el buen humor siempre está presente en ellos. 
Al costeño se le tiene como una persona «recursiva», cuya personalidad raya entre adjetivos bacano, ingenioso, mamador de gallo, enamorador y otras definiciones que lo pintan como un tipo que no se complica la vida con nada. 
De ahí que tengan fama de ser grandes bailadores, hasta que «el cuerpo aguante» y de no perderse una fiesta como el carnaval de Barranquilla o el 11 de noviembre en Cartagena.  
Y en cuanto a los piropos, que es el tema que hoy nos convoca también tienen los costeños su ingenio, inventiva e iniciativa propia.  
Por eso, este 18 de septiembre si deseas pasar un rato alegre y en perfecta camaradería con los invitados especiales, las Bibliotecas Tecnológico Comfenalco y la Biblioteca Luis Carlos López a través de la Plataforma Zoom te invita a su Tertulia Piropera Tradición Oral desde las 4.00 pm.  
Es un momento para que te enteres cómo la cultura mira los piropos bajo la concepción costeña. O del individuo que frente a los avatares de la vida se comporta con gracia y optimismo en procura de al mal tiempo ponerle buena cara.  
Estas son las personalidades Invitadas:  
1.Dawis Tatiana Valiente Fang: Psicóloga de la Universidad San Buenaventura, egresada de la Ciudad Escolar Comfenalco, docente y actualmente Coordinadora de Bienestar Institucional en Cedesarrollo Comfenalco.  
2.Olivia Gómez, La reina del Río grande de la Magdalena, cantaora y narradora oral barranquillera. 

3.Ana victoria contadora de historias, cantante, maestra en artes y docente. 

4.Manuel lozano, cantante, actor y locutor. 

5.Moisés de la Cruz Gómez, locutor, periodista, Gestor Cultural, productor musical. 

6.Jorge Luis Hernández Valdez. Licenciado en Educación Básica, con énfasis en Ciencias Naturales. Gestor Cultural, Investigador Social  
7.Ángel José Escorcia. Bibliotecario, Gestor Cultural. Animador y promotor Literario, Músico, Folclorista. 
Alfredo Alvear, Organizador


domingo, 13 de septiembre de 2020

Don Antonio María Zapata Vásquez

El Padre De Manuel Zapata
Olivella También Fue Escritor


Por Alexis de Jesús Jattin Torralvo

(Del libro Inédito:  MANUEL Y ELÍAS, CIEN AÑOS DE HISTORIA
Estudio Genealógico de las Familias Zapata Olivella y Bechara Zainúm)

Antonio María Zapata Vásquez, Padre de Manuel

Nació en Cartagena el 22 de julio de 1890, falleció el 12 de marzo de 1968 en Cartagena, en su casa de la calle del Espíritu Santo, fue inhumado sin oficios religiosos y con música, como él quiso que fuera su funeral. Hijo del comerciante Don Manuel Zapata Diaz Granado  y Ángela Vásquez. Zapata Diaz nació en Cartagena en 1853, falleció el 9 de junio de 1932.  
Antonio María Zapata Vásquez, pedagogo, escritor, poeta y activista liberal. Antes de instalarse en la capital de la Provincia del Sinú «Santa Cruz de Lorica» vivió primero un breve tiempo en las poblaciones de Moñitos y San Bernardo del Viento. En Puerto Escondido tuvo su primer hijo con una mujer blanca al cual le puso por nombre Neftalí, que falleció aún infante, razón por la cual abandonó el pueblo y la finca que adquirió llamada «Paso de Zapata». 
Mucho tiempo después ya instalado en Cartagena fue a visitarlo, un agricultor con la intención de comprarle la finca de Puerto Escondido y que él le respondió que no quería saber de ese pueblo ni de su finca porque allí había muerto su primer hijo.  
Su hija Edelma fue la persona que se hizo cargo de cerrar el negocio con el agricultor.  
Se casó con Edelmira Olivella Vera, nació en Lorica el 18 de mayo de 1883, hija de Juan Olivella y Manuela Vera Saavedra, falleció en Cartagena el 15 de agosto de 1952.  
Antonio María Vásquez, fue amigo personal del General Jesús María Lugo Carretero y de su hermano Juan Crisóstomo, de Diógenes Benedetti Cavalho, Guillermo Benedetti Guzmán, Juan Manuel Burgos Villadiego, José María Burgos López, Aníbal Ceballos Morales, José Dolores Zarante, Francisco Corrales Olivares, Alonso Rhenals Segura, Manuel Antero, Juan Hermenegildo de León Porras y muchos más loriqueros que compartían sus ideales liberales.  
En 1906 fundó la Escuela la Fraternidad, que funcionó en el barrio el Tejar, hoy barrio Navidad, esta escuela permaneció en vigencia hasta el año de 1927, sin ser un colegio mixto, tenía una jornada después de las cuatro de la tarde para niñas, los estudios se mantenían con una duración de cinco años y los alumnos podían continuar su preparación en la capital del departamento.  
          
Edelmira Olivella Vera, Madre de Manuel Zapata         
En 1917 fundó en Lorica, el semanario «Rojas Garrido» cuya finalidad fue defender los ideales liberales y combatir el conservatismo.  
En 1927 Antonio María Zapata Vásquez, se mudó con su esposa Edelmira Olivella para Cartagena, con el fin de terminar de educar a sus hijos aún en edad escolar: Juan, Manuel y Delia. En Cartagena organiza en la calle de San Antonio su colegio La Fraternidad con estudiantes de Lorica, en calidad de internos, y con estudiantes pobres del barrio Getsemaní. Pero la curia de la iglesia de la Santísima Trinidad, igual que lo hizo la de Lorica, lo persigue por sus ideas y le arma una campaña de puerta a puerta, a cada familia para quitarle estudiantes y tiene que cerrar su escuela otra vez.  
Luego trabajó en el Instituto Politécnico del profesor Antonio Martínez Olier, fue titular de la cátedra de Prehistoria creada para él y en la que enseñaba la evolución de las especies y del hombre, la deriva de los continentes de Wegener, la procedencia asiática de los aborígenes amerindios según Paul Rivet, el origen del lenguaje, historia de las religiones, entre tantas teorías y conocimientos de la época. Y es designado profesor auxiliar de todas las asignaturas dada su vasta cultura. Gracias a los ingresos que obtuvo durante su trabajo como docente de bachillerato, pudo costear los estudios profesionales de sus hijos. Sus otros hijos: Antonio, Edelma, Virgilio y Marcos, ya eran mayores cuando se produce el traslado a Cartagena y se ganaban la vida con sus artes y oficios.  
Entre 1917 y 1921 publicó artículos políticos y filosóficos, discursos y mensajes en otros periódicos liberales de la época. Tales escritos los compiló en el libro «Doctrinarismo Liberal», editado en Cartagena el año 1942. Consecuente con su credo filosófico positivista, en la parte inicial del documento titulado La doctrina liberal que él incluye en su obra, define la colectividad liberal como «un partido científico-filosófico que como tal, deriva sus principios de la ciencia».  
En los tres años que estuvo en la universidad en el programa de Derecho y Ciencias Políticas, aprendería las ideas filosóficas del Positivismo, imperantes en la época. La célebre teoría de las tres etapas de la evolución de la sociedad propuesta por Comte. Y que contribuiría a fundamentar su pensamiento antirreligioso. Su posición frente a la Iglesia no era solo política al ser ésta puntal ideológico del conservatismo sino filosófica. La filosofía tenía por objeto el estudio de la naturaleza mediante el método experimental, la ignorancia del pueblo era el principal obstáculo para la realización de los fines del partido liberal que él defendía, y el remedio no era otro que la educación científica y laica en oposición a la educación religiosa imperante que servía a los intereses del absolutismo conservador.  
Antonio María Zapata Vásquez, fue un decidido partidario del reconocimiento de los derechos de la mujer en la sociedad. «Si la mujer es el centro en torno del cual crece y se desarrolla la familia, principio de la sociedad, la mujer es un ser de suma importancia en la acción social y, por tanto, siendo semejante al hombre en su origen, así como imprescindible su actuación en la sociedad…tiene deberes que cumplir, y como la palabra deber implica en el lenguaje de lo real la palabra derecho pues no se concibe que exista el uno sin el otro». 
FAMILIA ZAPATA OLIVELLA 
(Cartagena, agosto 14 de 1952, Calle del Espíritu Santo, barrio Getsemaní. Familia Zapata Olivella. Sentados: Delia María, Antonio María Zapata Vázquez y Edelma. De pie: Neftalí Segundo, Manuel, Antonio María, Juan Francisco y Virgilio. Esta fotografía fue tomada el día anterior del fallecimiento de señora madre Edelmira Olivella Vera).

Antonio María Zapata, publicó también: Elementos de Geografía, Elementos de Astronomía, Elementos de Historia Patria, El ciudadano (Cartilla de moral y cívica), Compendio de Geografía de Colombia, El cuerpo humano –libros de texto que utilizó en sus clases—, varios poemas y un cuento que tituló El Enigma, y con el cual ganó por la década del 20 un concurso en Chile.  
Entre las obras publicadas, podemos mencionar:  
Elementos de Prehistoria (Tipografía Zapata. Lorica, 1938). Este texto está dividido en dos partes. La primera parte contiene cuatro capítulos: Origen Y Antigüedad Del Hombre. Las Razas Humanas Primitivas. Las Cosas Concernientes Al Hombre Primitivo y Los Tiempos Fabulosos. Tratado Elemental de Ortografía (Tipografía Zapata Lorica, 1933). Nociones de Antropología (Tipografía Zapata. Lorica, 1930). Elementos de Historia Patria y geografía (Tipografía Zapata. Lorica, 1935).Los Doce Trabajos de Hércules. Disertación científico filosófica sobre la actuación del bien (Cartagena. 1953). 
Finalmente en 1955 publica el libro «Curiosidades Naturales de Colombia». En el que hace una descripción de las riquezas naturales y de lo exótico de cada paraje de algunos departamentos colombianos.
EL AUTOR 

Alexis de Jesús Jattin Torralvo, nació el 1 de mayo de 1958 en Lorica, Córdoba. Administrador de Empresas con especializaciones en Gestión Pública; Hacienda y Presupuesto Público de la Escuela Superior de Administración Pública - ESAP. Miembro Numérico de la Academia Colombiana de Genealogía y actual vicepresidente de la Academia de Historia de Córdoba. Miembro del Parlamento Internacional de Escritores y de la Asociación de Escritores de la Costa - con sede en Cartagena. Con una vasta experiencia de más de 30 años en el sector público. En la actualidad se desempeña como profesional especializado de la Universidad de Córdoba - Sede Lorica.
Son de su autoría las obras:
«Jattin - Una Familia Libanesa en el Mundo». Editorial Zenú- 2015.
«Un Apellido con Historia». Editorial Zenú. 2016. Segunda edición aumentada y corregida. Editorial Zenú 2018. 
«Colonia Siria y Libanesa en Lorica y sus Cercanías». Editorial San Pablo 2017. Segunda Edición. 2019 
« Bien Nacida. Genealogías de las Familias ». 2019. Segunda Edición 2020. 

«Familias Cruzadas». Estudio Genealógico en la Sabana y el Sinú Lorica. 2020. 
«Partido del Sinú – Gobernantes y Personajes en la Historia». Lorica. 2020 

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