La Existencia se la
Llevó la Mierda
Por Gilberto García Mercado
El paso del tiempo nos ha cobrado todas esas facturas que dejamos sin pagar y que ahora vemos reflejadas en la manera en que la tierra protesta contra las conductas del ser humano, el peor depredador que creó Dios, muy a pesar de haberlo dotado de conciencia y razón. Tsunamis, terremotos, pandemias, un clima alterado adrede, parecen ser la respuesta de un planeta vilipendiado.
Es la cultura de lo efímero, de los desvaríos. El sujeto necesita ser reconocido porque ese reconocimiento alimenta su ego.
El futbolista no puede vivir sin ser el centro de atención en los estadios ni sin los aplausos exacerbados de sus hinchas.
Los influencers viven inmersos en el resplandor de los flashes y en la ebullición de unas multitudes que los aplauden como si no fueran a morir jamás.
Los empresarios se desviven por crear empresas, rodeados del despliegue de un personal de seguridad que acordona la zona tres kilómetros a la redonda. En su argot empresarial no hay cabida sino para un lenguaje que contempla la transformación de zonas naturales, fuentes de agua desplazadas por el concreto frío de los centros comerciales, iluminados con una energía que poco a poco se consume sin ninguna clase de reparo por el atropello.
¿En qué momento equivocamos el camino?
En estos tiempos en que la inteligencia de los hombres se ha desbordado, paradójicamente nos enfrentamos al peligro de esa sombra que habita en cada ciudadano, llámese presidente de una potencia, científico o gurú de internet. Todos juegan con el planeta como si este fuera un objetivo al que se le pudiera disparar todo el egocentrismo y la soberbia de los hombres.
Estamos destruyéndonos entre nosotros mismos. Da grima que, en vez de razonar y utilizar la inteligencia con la cual nos dotó el Señor, la estemos empleando para acumular riqueza y poder, como si con ello pudiéramos garantizar la inmortalidad.
Todos, de una u otra forma, seremos devueltos al polvo del cual salimos. Vamos a morir. Entonces, ¿por qué ese afán de acumular riqueza? ¿Por qué amenazar a otros pueblos con intervenirlos y apropiarse de sus territorios?
La guerra entre Ucrania y Rusia, ¿qué sentido tiene? Zonas arrasadas, ciudades en ruinas, gente desplazada, pérdidas millonarias de los Estados. ¿A qué conduce semejante despliegue bélico? Cuántas escuelas y hospitales se podrían construir con todo ese capital que se pierde en la guerra.
La sabiduría de los pueblos es muy particular. Cada cabeza es un mundo y nadie puede ser como el narrador. Hay personas con una sensibilidad y un carácter que las llevaría, primero muertas, antes que hacerle daño a su prójimo. Otros que, en cambio, en las iglesias roban los diezmos a Jesucristo. No se necesita ser graduado de Harvard para entender que la maldad, tarde o temprano, te va a conducir a un templo en llamas.
Por lógica, deberíamos entender que vivir unidos por una causa, el bien en general, nos llevaría a vivir de una forma civilizada, en donde de verdad se pudiera disfrutar la vida.
Pero cada cabeza es un mundo. El capitalista acumula más riqueza mientras cree que vivir ocupado en sus negocios, de alguna forma, le regula la tensión arterial.
Pareciera que cada habitante de este sórdido planeta necesitara aplaudir a una cantante como Shakira o a un futbolista como Cristiano Ronaldo o Messi. Por más estatuas que se alcen en su honor, siempre conservarán la fragilidad del olvido y un féretro para el reposo final.__________________________________Invítanos un café y ayúdanos a mantener encendida la llama de la literatura. Tu apoyo nos permite seguir llevando historias, poesía y cultura hasta nuestros lectores.https://ko-fi.com/gilgarmer 😀😃😄😁😆📚 📖📗📰
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